Enviado el: 24/11/2012 11:47 por Orfeo
En realidad, la contravención ineficiente de algo en una novela, una música o una obra plástica puede ser el motivo de que su atracción o su turbación aumente. Y no poco porque la ausencia melancólica de lo perfecto constituya el compasivo factor de su atracción. Sino porque nada es más fuerte que la ausencia para crear presencias, la falta para otorgar realidad, ni nada es más seductor que la imposibilidad de poseerlo por completo todo.
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#1 Parece que Verdú habla de la perfección como defecto... Es interesante el punto de vista de la obra de arte con, lo que podríamos llamar, "un punto de fuga", que la deja abierta a ser recreada una y otra vez... en aparente contraposición a aquella cerrada, terminada, perfecta, a la que nada se puede añadir.
Pero es que SIEMPRE se puede recrear hasta lo más hermético. Y en última instancia, lo que hará de la obra una auténtica obra de arte no será su caracter perfecto o imperfecto (conceptos relativos donde los haya), sino la genialidad de la obra... esa cualidad poderosa que traspasa críticas, opiniones y el paso del tiempo y que cuanto más se intenta definir, más inaprensible se muestra.
La asistenta