Enviado el: 09/12/2012 00:37 por Orfeo
Mo Yan acepta el premio reivindicando la separación de literatura y política. Mo Yan prefirió formular un discurso emotivo y sensorial, tal como su propia literatura, en el que reivindicó lo vivido como principal motor creativo. “Las experiencias personales dotan la obra de su singularidad literaria”, dijo. Por lo escuchado ayer, las suyas se inscriben en el campo semántico de la indigencia material y afectiva. El escritor se describió como un niño “solo y desdichado”, criado por una familia inmersa en el “abismo oscuro de la desesperación”, que comía cortezas y carbón mientras forzaba la comunicación con seres que no podían corresponderle. “A veces le confiaba los secretos de mi corazón a un árbol”, reveló. Si es cierto, como sostiene Mo Yan, que sin una infancia difícil “no se puede ser un gran escritor”, su premio resulta más que merecido.
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#1 Me parec un poco aventurado eso de "sin una infancia difícil no se puede ser un gran escritor"
#2 Parece que tiende a ver su jardín como si fuera el único campo del planeta. Me temo que es una actitud muy común...
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