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<title><![CDATA[Comentarios al libro: EL TORREÓN (RELATOS ROMÁNTICOS Y FANTÁSTICOS Nº 3)]]></title>
<link><![CDATA[https://biblioeteca.com/biblioeteca.web/titulo/el-torreon-%28relatos-romanticos-y-fantasticos-n-3%29]]></link>
<description><![CDATA[CAPITULO I Año 2.011<br /><br /><br />Voy a llegar tarde. Mi vuelo sale a las cinco de la mañana. Me pregunto qué se me ha pasado por la cabeza. Mi destino está en Irlanda.<br />Un pueblo perdido. Ni siquiera viene en el mapa. La única motivación, es la económica. <br /><br />Me han ofrecido un trabajo, como secretaria particular de un famoso escritor. Jamás le he visto. He leído sus libros. Todos son de terror. Es un género que no me gusta ni pizca. <br /><br />No sé lo que me voy a encontrar. Me imagino, a un viejo solitario en medio de la nada. Sin ningún amigo. Será un excéntrico.<br /><br />Las maletas las acabo de terminar de preparar. Sólo me queda arreglarme y salir pitando al aeropuerto.<br /><br />El traje azul marino, con falda y la blusa blanca con botones de nácar. Me da un aspecto de mujer más madura y sería. Tengo que representar el papel de profesional. <br /><br />Siempre he parecido una niña quinceañera. Tengo veintidós años.<br />Soy alta y delgada, aunque rellenita en los sitios adecuados. No me puedo quejar de la talla de sujetador que uso, ni de mi culito un poco respingón. Si no fuera por mi silueta tan femenina, me pedirían el carnet de identidad como si tuviera diez años. <br /><br />La culpa la tiene mi cara en forma de corazón. Es toda inocencia. Como en la película de Annie. Casualmente me llamo casi igual, Anni O‘Hará.<br /> <br />Mis ojos son grandes y de un verde musgo, con unas largas pestañas más oscuras que el color miel de mi pelo. Lo tengo muy largo y rizado, me llega hasta mi minúscula cintura. Lo suelo peinar en un moño muy apretado y tirante cuando uso mi disfraz de adulta.<br /> <br />Mi nariz es un poco respingona y para más quejas, las pecas no desaparecen ni con maquillaje.<br />No me molesto en pintarme ni siquiera los labios. Son carnosos y muy rojos. Mi piel no necesita color, enseguida me ruborizo y me pongo más colorada que una manzana. <br /><br />Si mostrara mi imagen tal como es, con un sencillo vestido estampado o unos vaqueros con una camiseta desgastada. No conseguiría ningún trabajo. Me mandarían al colegio.<br /><br />Ahora debo dejar mi vida atrás y comenzar otra nueva.<br /><br /> Desgraciadamente, he perdido a mis padres en un accidente aéreo. La casa en la que vivo, es muy grande para mi sola. Era de mi abuela. No tengo más remedio que venderla. Me da una pena terrible. Aquí he pasado los mejores años de mi infancia. Es una casa encantadora. Tiene un estilo Victoriano. Con un jardín lleno de rosas y tulipanes. Suele hacer mucho frio en invierno ya que estoy en Canadá, cerca de Vancouver. <br /><br />Pero el verano es maravilloso.<br /><br />¡Qué vamos a hacerle. No tengo recursos económicos! <br /><br />Estudio literatura. Me chiflan, los escritores clásicos, cuanto más antiguos mejor. Aunque lo que verdaderamente me encanta, es escribir cuentos infantiles y de aventuras. No me he hecho famosa, ni mucho menos. Escribo por gusto. Me entretengo un montón. Soy una soñadora.<br /><br />No me importaría poder vivir de mi intelecto.<br /><br />La realidad es que necesito otro trabajo para cubrir mis gastos.<br /><br />He aceptado el reto de a travesar medio Mundo, para sobrevivir.<br /> <br />El salario que el “Señor raro”, me va a pagar es muy elevado.<br /><br />Con la venta de la casa y el sueldo que voy a recibir en Irlanda, puedo dedicarme a mi vocación de escritora y a terminar la carrera de literatura.<br /><br />Me siento más tranquila. Aquí no conseguía ningún empleo. De vez en cuando, redactaba alguna columna en un periodicucho de supermercado. Pero con eso, no me llegaba ni para comprarme unas deportivas.<br />Ser una secretaria, no está del todo mal. Por lo menos escribiré relatos de calidad, de Mr. X. El requisito para el puesto, es ser rápida con el ordenador, discreta y sin lazos familiares. Qué más quisiera yo tener a mis padres. Si fuera así, no me movería de mi amada, Canadá. Es una pena que sea hija única y que mis abuelos también murieran hace tiempo.<br /><br /> Me decía mi madre, la pobre, que había llegado al mundo con mucho retraso, en su vida. Me tuvo a los cuarenta y cinco años. No creía poder tener descendencia. Pero nací yo y re]]></description>
<lastBuildDate>Thu, 03 Sep 2026 18:54:17 +0000</lastBuildDate>
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